El desarrollo del Internet y su relación con la traducción
En un mundo que evoluciona constantemente, pocas invenciones han tenido un impacto tan trascendental como el Internet. Su surgimiento marcó un antes y un después en la realización de muchas de nuestras actividades diarias, ya que agilizó y simplificó el acceso a la información. Gracias a Internet, podemos estar conectados con otras personas sin importar de donde sean. Asimismo, los cambios que produjo se pueden observar en la traducción, un proceso que antes era más limitado en recursos y faltante de referencias o fuentes de información a la hora de investigar. El avance tecnológico revolucionó la forma en que se abordaba y llevaba a cabo la traducción.
Pero, ¿cómo, cuándo y por qué nació el Internet? Su historia se remonta a los inicios de la Guerra Fría y la intensa competencia tecnológica entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Muy resumidamente, debido a la necesidad de establecer una comunicación resistente y descentralizada en caso de ataques, Estados Unidos estableció una red que conectaba computadoras entre sí, llamada ARPANET. Que sea descentralizada significa que la información que se transfería no pasaba por un punto central, por lo que cada computadora conectada era un dispositivo autónomo. Con el pasar de los años, el número de computadoras fue aumentando y, finalmente, ARPANET evolucionó hasta transformarse en lo que hoy conocemos como Internet👏.
Diferencia entre Internet y World Wide Web (WWW)
En relación con lo visto previamente, se puede definir al Internet como una red global interconectada. Dentro de esa vasta red, se encuentra una parte fundamental, la World Wide Web o web. Mucha gente suele pensar que estos conceptos son lo mismo y es muy probable que en algún momento han usado un término para hacer referencia al otro. Aunque están relacionados, son dos conceptos distintos. La web también es una red pero de páginas o sitios que funcionan a través de Internet. Ambos se complementan: sin Internet, no se podría usar la web y, sin la web, sería mucho más difícil acceder a la información y compartirla. Asimismo, esos sitios web se pueden acceder mediante un navegador web como Google Chrome, Opera o Mozilla Firefox. Y, ¿cómo lo hace? Pues, el navegador interpreta el Lenguaje de Marcado de Hipertexto (HTML), es decir, el código que se utiliza para estructurar las páginas web.
Antes de seguir, es importante aclarar que una página web y un sitio web no son lo mismo. Una página web es un documento individual dentro de la web, es decir, que es una unidad única de información que puede contener texto o contenido multimedia, como imágenes o videos. En cambio, un sitio web es una colección de estas páginas interconectadas y vinculadas entre sí que están bajo un mismo nombre de dominio (lo que identifica a cada sitio). Es fácil de entender si comparamos a un sitio web con un libro que contiene diferentes páginas.
Dato random
¿Sabían de dónde viene la frase "navegar en Internet"? Jean Armour Polly, una bibliotecaria, utilizó el término para titular una guía sobre el uso de la web. Se le ocurrió cuando vio que el mousepad tenía un dibujo de un surfista.
Las clases de web
La evolución de la web se puede dividir en diferentes etapas o clases: la web 1.0, 2.0 y 3.0.
Al ser la primera, la web 1.0 es la más básica. Se la conoce como la “web estática” porque no se puede interactuar con el contenido. Los sitios son informativos y simples, por lo que solo brindan información. Un ejemplo son los sitios de noticias en los que los usuarios solo podían leer los artículos, como la BBC News o The New York Times en sus principios. Esos sitios no han permanecido estáticos, sino que evolucionan junto a la web y siguen existiendo hoy en día.
Por otro lado, la web 2.0 mejoró en cuanto a la interacción y permitía la creación de contenido. Así, los usuarios podían compartir información entre sí y colaborar con las distintas plataformas, tales como las redes sociales, wikis, foros y blogs. La web se transformó en un espacio para formar una comunidad. Algunos ejemplos de esas plataformas son Twitter, Facebook, Wikipedia y YouTube.
Para perfeccionar aún más la búsqueda de contenido, surgió la siguiente etapa, la web 3.0. Se la conoce también como web semántica porque su objetivo es la compresión del significado de los datos o la información, es decir, dotar a la web de más semántica. Por ello, se introdujo el uso de inteligencia artificial (IA) para filtrar automáticamente los datos. Al entender la información, se forma una web semánticamente inteligente. La IA personaliza una experiencia diferente según el usuario a través de algoritmos que sugieren contenido de acuerdo con las búsquedas del usuario. Además de la actividad en las redes sociales del usuario, se registran sus conversaciones (en WhatsApp, por ejemplo) para mostrar publicidades que pueden resultar «interesantes». Otro medio que ofrece una experiencia más avanzada y juega un papel esencial en la web 3.0 es la nube.
La nube
Este concepto no surgió con la web 3.0, pero sí se le ha dado un mayor uso. Primero, ¿saben qué es? La nube hace referencia a la red mundial de servidores que procesan y almacenan datos mediante Internet. Nos permite acceder desde cualquier dispositivo a aplicaciones o datos que no se encuentran en nuestras computadoras. Por ende, al no estar presentes en el almacenamiento local, no están disponibles sin conexión a Internet. Sin embargo, en algunos servicios de nube populares, como por ejemplo, Google Drive o Dropbox, es posible habilitar el acceso sin conexión si investigamos un poco en la configuración. Eso sí, se pueden abrir y editar los archivos, pero los cambios no se guardarán por completo hasta tener Internet.
Es interesante saber que, cuando descargamos un documento de nuestra nube, accedemos a un servidor ubicado en cualquier parte del mundo. ¿Curioso, verdad?
La relación de estos conceptos con la traducción
La creación y evolución del Internet, las clases de web y la nube optimizaron la labor del traductor. Esas herramientas facilitaron muchos aspectos que surgen a la hora de traducir. El Internet sirve como un instrumento fundamental para poder documentarse, mantenerse actualizado y acceder instantáneamente a diccionarios, glosarios, herramientas de traducción asistida, etc. La biblioteca que se utilizaba para investigar pasa a ser digital y el material ahora se puede almacenar en la nube. Los proyectos de traducción se pueden guardar de forma segura y acceder a ellos desde cualquier dispositivo. Además, la comunicación entre traductores o con los clientes es inmediata y se ahorra mucho más tiempo. Todos esos recursos agilizan el proceso de traducción. Como estudiante, debo aprender a sacarle el mayor provecho a la diversidad de servicios o herramientas que ofrece la tecnología y adaptarme a este medio tan cambiante.
Referencias
- Bahillo, L. (2023). Historia de Internet: ¿Cómo nació y cuál fue su evolución? Marketing 4 Ecommerce - Tu revista de marketing online para e-commerce. https://marketing4ecommerce.net/historia-de-internet/
- BBC News Mundo. (2019). ¿Cuál es la diferencia entre internet y la web? (y por qué muchos las confunden). BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/noticias-47538812#:~:text=Internet%20es%20una%20inmensa%20red,para%20acceder%20a%20la%20web.
- Binance Academy. (2020). Qué es la Web 3.0 y por qué es importante. Binance Academy. https://academy.binance.com/es/articles/the-evolution-of-the-internet-web-3-0-explained
- GCFGlobal. (s.f.). La nube. GCFGlobal. https://edu.gcfglobal.org/es/como-funciona-la-nube/la-nube/1/
- Universo Abierto. (2019). La frase “navegar en Internet” fue ideada por la bibliotecaria Jean Armour Polly. Universo Abierto. https://universoabierto.org/2019/09/28/la-frase-navegar-en-internet-fue-ideada-por-la-bibliotecaria-jean-amour-polly/







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